El método ALMAVIVA

Comprender · Reconectar · Entrenar

Tres movimientos para trabajar con aquello que se repite. Comprender nos da un mapa, Reconectar lo lleva a tu experiencia y Entrenar convierte lo que vamos reconociendo en posibilidades que puedes practicar en la vida real.

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ALMAVIVA parte de esa distancia entre entender algo y poder responder de otra manera cuando aparece. Por eso el método no trabaja solamente con explicaciones ni solamente con la respuesta final. Trabajamos con el espacio en medio: aquello que podemos aprender a observar entre una experiencia y nuestra respuesta.

Para hacerlo, ALMAVIVA integra neurociencia aplicada, trabajo somático y coaching. No como tres técnicas separadas ni como una explicación única de lo que te ocurre, sino como perspectivas y herramientas que nos permiten comprender, observar y practicar desde distintos lugares.

Ese trabajo se organiza en tres movimientos. Comprender: construir un mapa que nos ayude a entender mejor lo que estamos observando. Reconectar: llevar ese mapa a nuestra propia experiencia y aprender a reconocer cómo ocurre en nosotros. Entrenar: practicar otras posibilidades de respuesta en situaciones reales, observar qué ocurre y ajustar.

Los tres movimientos se relacionan entre sí. Lo que comprendes cambia lo que puedes empezar a observar. Lo que observas aporta nueva información. Y lo que ocurre cuando practicas nos permite volver al mapa, revisarlo y seguir trabajando.

Comprender · Reconectar · Entrenar no es una secuencia que completas. Es un recorrido al que vuelves con nueva información.

La neurociencia aplicada y otros conocimientos pertinentes nos ayudan a comprender cómo pueden aprenderse y repetirse determinadas respuestas, y qué procesos pueden participar cuando aparecen. Exploramos la relación entre cuerpo, emociones, pensamientos e interpretaciones; cómo la experiencia y el aprendizaje pueden influir en nuestras formas de responder; y cómo la experiencia, el aprendizaje y la repetición pueden contribuir a que determinadas respuestas aparezcan con mayor facilidad.

También podemos empezar a comprender cómo aquello que repetimos durante mucho tiempo puede llegar a relacionarse con la manera en que nos describimos: «Yo soy así».

No buscamos explicar toda tu historia ni encontrar una causa única para lo que haces. Tampoco necesitas aprender neurociencia por aprenderla.

Comprender te entrega un mapa: un lenguaje y un marco para saber qué empezar a observar cuando llevemos ese conocimiento a tu propia experiencia.

Aquí llevamos el conocimiento a situaciones reales de tu vida. Volvemos al espacio en medio para observar qué ocurre cuando una respuesta empieza a tomar forma: qué estaba ocurriendo, qué notas en el cuerpo, qué emoción aparece, cómo interpretas lo que ocurre, qué pensamientos o impulsos surgen y qué terminas haciendo.

No buscamos que tu experiencia encaje perfectamente en un modelo ni esperamos que todo aparezca siempre de la misma manera. Buscamos reconocer cómo ocurre en ti.

El cuerpo forma parte importante de esa observación. Aprendemos a prestar atención a sus señales junto con aquello que sientes, piensas e interpretas, sin asumir que una sola de ellas explica por sí misma tu respuesta.

Y a medida que observamos distintas situaciones, podemos empezar a reconocer qué se repite, qué cambia y qué patrones pueden ir haciéndose visibles. Con esa información construimos progresivamente tu propio mapa.

A veces reconocerás lo ocurrido después de responder. Otras, mientras está ocurriendo. Y, con práctica, algunas veces antes.

No buscamos vivir analizándonos ni controlar lo que sentimos. Reconectar es hacer cada vez más visible aquello que ocurre en tu propia experiencia y que antes podía parecer automático.

A partir de lo que vas reconociendo en tu experiencia, exploramos cómo quieres intentar responder cuando esa situación vuelva a aparecer. No buscamos la respuesta perfecta ni simplemente hacer lo contrario de lo que hacías antes. Buscamos una alternativa pequeña, concreta y posible para una situación real. Algo que puedas practicar.

Porque una intención como «la próxima vez pondré límites» puede señalar una dirección, pero todavía necesitamos convertirla en algo que puedas hacer cuando llegue el momento.

La práctica ocurre en tu vida cotidiana. Pruebas una posibilidad, observas qué ocurrió y utilizamos esa experiencia como información: qué fue posible, qué resultó difícil, qué apareció demasiado tarde y qué necesita ajustarse.

A veces será necesario hacer la respuesta más pequeña. Otras, prepararla de otra manera. Y algunas veces volverás a responder como antes. Volver también forma parte del entrenamiento.

Con la repetición y la práctica, aquello que al principio requiere más atención puede ir aprendiéndose y volverse más familiar. No buscamos que una respuesta nueva sustituya automáticamente a la anterior ni garantizar que siempre esté disponible. Buscamos ampliar las posibilidades que puedes practicar cuando aparece una situación conocida.

Y la práctica puede aportar algo más. Cuando durante mucho tiempo has respondido de una determinada manera, esa repetición puede haber contribuido a frases como «yo soy así». Experimentarte respondiendo también de otras maneras puede empezar a aportar nueva información sobre ti.

No para reemplazar una identidad por otra. Para que aquello que has repetido hasta hoy no sea la única experiencia desde la que entiendes cómo puedes responder.

Lo que comprendes puede ayudarte a observar algo que antes no reconocías. Lo que empiezas a reconocer en tu propia experiencia aporta nueva información. Y cuando practicas otra posibilidad, descubres qué fue posible, qué resultó difícil y qué necesita ajustarse. Esa experiencia vuelve al proceso.

A veces necesitamos volver a comprender con información que antes no teníamos. O volver a reconectar con lo que está ocurriendo. O ajustar aquello que estamos entrenando.

Por eso el recorrido no es una línea recta: Comprender → Reconectar → Entrenar → observar lo ocurrido → volver con nueva información.

Cada vuelta no busca llevarte necesariamente «más lejos» o «más profundo». Busca trabajar con la información que ahora tienes disponible.

El método se informa de investigación y conocimiento sobre áreas como aprendizaje y plasticidad, respuestas automáticas y hábitos, atención e interocepción, emoción y cognición, y la relación entre experiencia, repetición y nuestras formas de responder.

Ese conocimiento nos ayuda a formular mejores preguntas y a comprender procesos que pueden participar en nuestra experiencia. Pero el conocimiento general no nos dice automáticamente qué ocurre en una persona concreta. Por eso la ciencia nos entrega parte del mapa; tu experiencia nos muestra el territorio.

Y mantenemos una distinción importante: ALMAVIVA integra conocimientos respaldados por investigación, pero el Método ALMAVIVA como conjunto no se presenta como un tratamiento clínico ni como un protocolo científicamente validado.

Cuando una afirmación proviene de investigación, buscamos que puedas saber de dónde viene. Rigor no significa tener una explicación para todo. También significa saber hasta dónde llega lo que podemos afirmar.

Neurociencia aplicada. Conocimiento sobre aprendizaje y plasticidad, atención, emoción, automaticidad y formas de responder, que nos ayuda a comprender cómo la experiencia y la repetición pueden relacionarse con patrones aprendidos y con la manera en que nos describimos.

Trabajo somático. Incorpora el cuerpo como una fuente de información dentro de nuestra experiencia, aprendiendo a observar sensaciones y cambios corporales sin asumir que una sensación tiene una única interpretación o explicación.

Coaching. Aporta preguntas, estructura y práctica orientadas a aquello que quieres observar, explorar o empezar a hacer de otra manera.

Consultar bases y referencias científicas →
01

ALMAVIVA Focus

10 semanas · 10 sesiones individuales

El método aplicado a una respuesta concreta.

En Focus, Comprender nos entrega el mapa necesario para investigar una respuesta que quieres hacer de otra manera. Reconectar lleva ese mapa a situaciones reales para construir progresivamente el tuyo y aprender a reconocer cómo esa respuesta aparece en tu experiencia. Y Entrenar convierte lo que vamos reconociendo en otras posibilidades que puedes practicar, observar y ajustar.

Aunque la respuesta aparezca en distintos contextos, el trabajo mantiene el mismo foco durante las diez semanas.

Una respuesta · un mapa en construcción · otras posibilidades para practicar.

Conocer ALMAVIVA Focus →
02

ALMAVIVA Intensivo

8 semanas · 16 sesiones individuales

El método aplicado a un campo más amplio de respuestas.

En Intensivo, Comprender amplía el mapa para incluir conocimientos que nos ayudan a observar no solo respuestas automáticas, sino también repetición, patrones y cómo determinadas formas aprendidas de responder pueden relacionarse con la manera en que nos describimos. Reconectar lleva ese mapa a distintas situaciones y respuestas de tu vida para explorar qué se repite, qué cambia y qué patrones pueden ir haciéndose visibles. En Intensivo, el recorrido incorpora además un trabajo explícito con la dirección desde la que quieres responder y con la forma de traducirla en acciones practicables.

El recorrido se organiza en cinco pilares —Conocimiento, Autoconocimiento, Intención clara, Acción sostenible e Integración— para que progresivamente puedas hacer tuyo un marco de trabajo que continúe siendo útil después del programa.

Varias respuestas · patrones que vamos reconociendo · un marco que aprendes a seguir utilizando.

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Focus mantiene el método alrededor de una respuesta concreta. Intensivo amplía el campo de observación y entrenamiento a varias respuestas y patrones, e incorpora un recorrido orientado a desarrollar mayor autonomía en el uso del marco.

En la reunión de orientación vemos juntas qué alcance corresponde mejor a lo que quieres trabajar.

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A veces tienes delante una situación concreta: una decisión, una conversación, un cambio o algo que necesitas mirar con más claridad.

En una Sesión Individual podemos utilizar elementos de Comprender · Reconectar · Entrenar según lo que necesites ese día, sin convertir necesariamente el encuentro en un proceso completo.

El foco no está en investigar una respuesta durante varias semanas ni en explorar distintos patrones. Está en aquello que tienes delante ahora y en reconocer qué puede ayudarte a avanzar desde ahí.

Una sesión puede ser suficiente.

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Quién está detrás del método

Ana Carolina Segura

Fundadora de ALMAVIVA · Coach integrativa

Retrato de Ana Carolina
Comprender · Reconectar · Entrenar

Neurociencia · Trabajo somático · Coaching

Soy Certified Professional Co-Active Coach (CPCC) por Co-Active Training Institute y Associate Certified Coach (ACC) por la International Coaching Federation (ICF), máster en Inteligencia Emocional, con estudios en Neurociencia Aplicada y del Bienestar, y profesora de Kundalini Yoga con formación en respiración funcional y mindfulness.

Desde esa formación construí ALMAVIVA: la integración entre formación, conocimiento, experiencia y práctica. Antes de acompañar a otras personas a observar y entrenar sus respuestas, también tuve que aprender a reconocer las mías, comprender aquello que se repetía y descubrir la distancia que puede existir entre entender algo y poder responder de otra manera cuando llega el momento.

Mi experiencia personal no es la evidencia en la que se apoya ALMAVIVA. Pero sí forma parte de las preguntas que me llevaron a seguir estudiando, explorando y, finalmente, a construir el método.

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Cómo empezar

Llevar el método a algo que quieres trabajar empieza por una conversación.

Si estás considerando Focus o Intensivo, comenzamos con una reunión de orientación gratuita de 20 minutos. Y si lo que necesitas es trabajar una situación puntual, puedes agendar una Sesión Individual directamente.

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